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Kunza® en soja: los resultados de Marcos Bunge en dos campañas, en el noroeste de Santiago del Estero

Marcos Bunge, productor agropecuario de Izca Yacu, en el noroeste de Santiago del Estero, incorporó Kunza® a su esquema de siembra de soja, dejando parte de la superficie como testigo sin tratar para comparar resultados. Lo hizo durante dos campañas consecutivas, con climas marcadamente distintos entre sí.

Marcos Bunge, productor agropecuario de Izca Yacu, en el noroeste de Santiago del Estero, incorporó Kunza® a su esquema de siembra de soja, dejando parte de la superficie como testigo sin tratar para comparar resultados. Lo hizo durante dos campañas consecutivas, con climas marcadamente distintos entre sí.

¿Qué desafíos enfrenta la soja en el noroeste de Santiago del Estero?

La zona de Izca Yacu, como buena parte del noroeste santiagueño, es una región donde la soja convive con estreses térmicos e hídricos frecuentes durante buena parte del ciclo del cultivo. Es una de las áreas donde el cultivo se expandió con fuerza en las últimas dos décadas dentro del NOA, una región que —a diferencia del centro pampeano— suele trabajar con materiales de ciclos más largos, adaptados al fotoperíodo y las temperaturas subtropicales de la zona.

En ese contexto, Bungue sembró en la campaña 2025/26 un total de 1.150 hectáreas de soja, de las cuales 700 se trataron con Kunza® y el resto quedó sin tratar. La decisión de incorporar el producto surgió de referencias de otros productores de la zona: "El producto lo decidimos incorporar en nuestro plan de siembras porque primero tuvimos buenos comentarios de productores amigos y vecinos que lo venían usando. Y bueno, nos acercamos hacia la empresa para que nos cuenten la parte técnica", relata. El fundamento técnico que terminó de definir la decisión fue el origen de los microorganismos utilizados en la formulación:

"Me convenció el hecho de que sean bacterias traídas de la Puna que le den a la planta cierta tolerancia ante un estrés. Y la zona donde producimos nosotros, los estreses son bastante frecuentes, así que de ese lado fue lo que me convenció".

¿Cómo comparó los resultados y qué dio Kunza® en una campaña de sequía?

Bunge estructuró su ensayo con un testigo definido: en la primera campaña, un lote de 200 hectáreas tratado con Kunza® y un testigo de 40 hectáreas sin tratar, en condiciones comparables. "Lo decidimos probar el primer año en un solo lote, en un lote de 200 hectáreas, y dejamos un testigo de 40 hectáreas sin el tratamiento para poder testearlo", detalla.

Esa campaña coincidió con un año de fuerte estrés climático. "Fue una campaña en la que abundaron los estreses térmicos e hídricos", recuerda. La diferencia entre el lote tratado y el testigo fue de aproximadamente 300 kg/ha: "Se dio muy bien, porque en ambientes comparables hubo una diferencia de alrededor de 300 kilos de soja para el tratamiento con Kunza®".

¿Qué resultados dio al ampliar la superficie tratada?

Con ese resultado como antecedente, Bungue amplió la superficie tratada al año siguiente a 700 de las 1.150 hectáreas totales, y sumó una comparación entre tres variedades distintas, sembradas en la misma fecha y en lotes similares. "En dos de ellas, una diferencia también de 200, 300 y hasta 400 kilos, y en una no hubo diferencia". Fue, además, un año de buenos rendimientos generales para la zona —"sacamos 4.000 kilos de promedio de soja"— y aun en ese contexto las diferencias se sostuvieron.

En cuanto al proceso de aplicación, el tratamiento se incorporó a la mezcla habitual de curasemillas, en la curadora estática del establecimiento, sin complicaciones. "El proceso de curado de la semilla con el Kunza® es, la realidad, bastante simple. A la mezcla habitual se le sumó el Kunza®. Obviamente se genera un volumen más alto, hay que hacer las regulaciones del volumen por kilo de semillas, pero fue algo bastante simple. No tuvimos problemas de mezclas, así que no nos complicó para nada la logística de la siembra", detalla.

¿Qué resultados dio al ampliar la superficie tratada?

Con ese resultado como antecedente, Bungue amplió la superficie tratada al año siguiente a 700 de las 1.150 hectáreas totales, y sumó una comparación entre tres variedades distintas, sembradas en la misma fecha y en lotes similares. "En dos de ellas, una diferencia también de 200, 300 y hasta 400 kilos, y en una no hubo diferencia". Fue, además, un año de buenos rendimientos generales para la zona —"sacamos 4.000 kilos de promedio de soja"— y aun en ese contexto las diferencias se sostuvieron.

En cuanto al proceso de aplicación, el tratamiento se incorporó a la mezcla habitual de curasemillas, en la curadora estática del establecimiento, sin complicaciones. "El proceso de curado de la semilla con el Kunza® es, la realidad, bastante simple. A la mezcla habitual se le sumó el Kunza®. Obviamente se genera un volumen más alto, hay que hacer las regulaciones del volumen por kilo de semillas, pero fue algo bastante simple. No tuvimos problemas de mezclas, así que no nos complicó para nada la logística de la siembra", detalla.

Marcos Bunge

Productor - Kunzero

¿Qué balance hace el productor después de dos campañas?

Para Bunge, el punto central es que la diferencia se sostuvo en dos escenarios climáticos opuestos.

"Está claro, con los resultados que hemos tenido en estas últimas dos campañas, que la idea es seguir usando el Kunza®. La inversión no es tan alta y el retorno que hemos tenido en estos dos años fue muy bueno, y encima en dos años muy distintos: un año con un período muy seco, prolongado y de mucho estrés, y el producto respondió. Y este año, con excelentes condiciones y muy buenos rendimientos generales, también vimos diferencias. Así que, sin lugar a dudas, lo vamos a seguir usando"

De cara a la próxima campaña, proyecta llevar el tratamiento al 100% de su superficie de soja.

¿Qué balance hace el productor después de dos campañas?

Para Bunge, el punto central es que la diferencia se sostuvo en dos escenarios climáticos opuestos.

"Está claro, con los resultados que hemos tenido en estas últimas dos campañas, que la idea es seguir usando el Kunza®. La inversión no es tan alta y el retorno que hemos tenido en estos dos años fue muy bueno, y encima en dos años muy distintos: un año con un período muy seco, prolongado y de mucho estrés, y el producto respondió. Y este año, con excelentes condiciones y muy buenos rendimientos generales, también vimos diferencias. Así que, sin lugar a dudas, lo vamos a seguir usando"

De cara a la próxima campaña, proyecta llevar el tratamiento al 100% de su superficie de soja.